Come almendras, pierde grasa


Comer grasa para perder grasa, es uno de los principios que rigen la Operación Transformer, y este nuevo estudio con almendras viene a confirmarlo una vez más.
Recuerda: la grasa no hace que ganes grasa. Tu cuerpo solo se pone a acumular grasa cuando la insulina está alta, y lo que sube la insulina son los carbohidratos, especialmente el azúcar. Por eso es una mala idea combinar grasas y azúcares.
Las almendras hacen que muchas personas se lo piensen dos veces por el temor a las calorías. Un puñado de almendras (exactamente 23 frutos) contiene 14 gramos de grasa, la misma cantidad que una cucharada de aceite, además de 6 gramos de proteínas y 3,5 gramos de fibra. Las 163 kcal de esas almendras provienen en su mayor parte de la grasa, que es en su mayor parte monoinsaturada, la famosa grasa saludable del aceite de oliva y los aguacates.
Lo importante de este estudio australiano, en el que se daban 42 gramos de almendras (dos puñados, el doble de la cantidad anterior) al día a los participantes, es que las personas que tomaban almendras aumentaron también la cantidad de grasa en sus heces, lo cual indica que para empezar, no toda esa grasa se digiere.
Por otro lado las almendras hicieron descender los niveles de glucosa en sangre tras la comida, especialmente al comerlas entre horas, antes de la cena, y también sus niveles de insulina fueron más bajos. Es decir, aumentaban la sensibilidad a la insulina. Pero los efectos más interesantes son los del control del apetito.
Comer almendras entre horas hizo que los participantes en el estudio compensaran esas calorías extra comiendo menos en las siguientes comidas, especialmente en la cena. El resultado final después de cuatro semanas fue que los comedores de almendras no engordaron, comparados con el grupo de control. Además, quienes merendaban almendras por la tarde perdieron más centímetros en su cintura, es decir, perdieron grasa, y conservaron o ganaron músculo. Exactamente lo que todos necesitamos.