La deuda de oxígeno quema la grasa

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Cuando tu cuerpo tiene una deuda de oxígeno, la grasa de tu barriga desaparece más rápidamente. Ya podría ser así la deuda nacional.
Imagínate que vas al gimnasio y quemas un montón de calorías. Después de terminar, te vas a casa y tu cuerpo sigue quemando grasa durante horas mientras estás sentado en el sillón. Parece ciencia ficción, ¿qué pastilla hay que tomar? Ninguna, solo tienes que provocar en tu cuerpo una deuda de oxígeno haciendo intervalos de alta intensidad.
Los ejercicios de intervalos de alta intensidad (HIIT), como el cardio estratégico, consisten en alternar series de esfuerzo salvaje, al 90% de tu capacidad, con series más relajadas. Cuando estás al máximo de tu capacidad, tu cuerpo no puede enviar suficiente oxígeno a tus músculos. Esta deuda de oxígeno hace que jadees y te «quemen» las piernas.
Para pagar esta deuda, tu cuerpo solo tiene que respirar más y durante más tiempo, hasta que recuperes el aliento. Al respirar más cantidad, estás quemando más calorías. Este efecto se prolonga durante horas después de salir del gimnasio, hasta que se ha satisfecho toda la deuda de oxígeno. Esto se llama EPOC (Excess Post Exercise Oxigen Consumption).
Podrías crear una deuda parecida haciendo ejercicio al 90% de tu capacidad durante 10 minutos, pero eso no hay quién lo aguante. El efecto es el mismo si haces intervalos: por ejemplo un sprint tan rápido como puedas durante 30 segundos, después caminas un minuto para recuperarte, y repites diez veces. Los ejercicios de pesas intensos, que te dejan jadeando, tienen el mismo efecto.
Así que para quemar esa grasa tendrás que meterte en deudas. De oxígeno. Ya podrían ser así todas las deudas.